- gallardofabi620
- 22 ene 2022
- 8 Min. de lectura
Actualizado: 26 ene 2022
La batalla del periodismo veraz, contra las noticias falsas, un gran desafío para todos…
Si la gente cree en toda la información que le llega, actúa bajo datos que no son verídicos, más si peligrosos.
- Carlos Julio Gurumendi, canal RTS. 3 de abril 2020
EL MUNDO FRENTE AL COVID-19
Cada experiencia o historia de interés común se las puede plasmar desde el punto de vista periodístico, el mismo que genera un tema de discusión y análisis social. El presente reportaje, es una propuesta que tiene como tema central la participación investigativa y periodística de los profesionales de la comunicación frente al COVID-19, principalmente en el Ecuador.

- Ecuador durante la pandemia 2020
EL ECUADOR Y LA PANDEMIA DEL 2020
El arribo del SARS-COV-2 al Ecuador, afectó a varios sectores, sin ser ajeno el de los medios de comunicación y sus periodistas, que tuvieron que enfrentar la emergencia sanitaria en el 2020. La pandemia puso en alerta al mundo entero y más aún a los países que tenían su sistema de salud deteriorado al servicio de la comunidad. Los gobiernos, en general, entraron a una prueba rígida de organización, manejo y desempeño en lo social, económico y, ante todo, en lo sanitario. El Ecuador entra a un confinamiento obligatorio, a lo “ciego”, frente a un virus que se desconocía, más las victimas iban incrementándose, siendo así, que el país se convirtió en el primero en reportar el fallecimiento de un periodista a causa del COVID-19. Los profesionales de la información se encontraban en funciones en primera fila, enfrentando el contagio, la enfermedad y la muerte, en algunos casos poniendo en riesgo la salud. Estos sucesos ocurrían entre la desinformación, la inseguridad, el terror, la duda y la muerte en sí.
- Lenín Moreno frente al COVID-19
El periodismo ecuatoriano, la cobertura de la noticia y la calidad de la información en tiempo de pandemia ocasionado por el virus del COVID-19, fue investigado por varias instituciones como el Observatorio Interuniversitario de Medios Ecuatorianos, la Universidad San Francisco de Quito, la Universidad UTE, el diario El Universo.
Se evidenció en el medio digital de manera general, que su labor periodística no se vio impedida, a pesar del confinamiento obligatorio que debió acatar el país. Sus publicaciones en las redes sociales sobre el Covid-19, la enfermedad en sí, la afectación a la población en varios sectores, fueron destacadas en cuanto a la inmediatez, la constatación de fuentes y verificación de las noticias.

-Periodista de Teleamazonas durante la pandemia 2020
Se realizó una entrevista a un destacado comunicador social, el licenciado Andrés Carrión M. en la cual se dialoga acerca de la situación de emergencia ante la pandemia que inició en marzo del 2020, donde se vivieron sucesos impactantes de los periodistas y colaboradores de la información en el país.
En un inicio la cobertura informativa se extendía por varias horas hasta la noche o madrugada. Una labor a presión en muchos casos, sin la protección necesaria, improvisando trajes de bioseguridad, para poder cubrir los sucesos, adaptándose y buscando alternativas para cumplir con su responsabilidad y brindar a la comunidad una información efectiva, oportuna, inmediata y contrastada.
Se creía que, al comunicar sobre el tema de la pandemia, la población en general estaría al tanto de los hechos, más esto ocasionó ansiedad, incertidumbre, provocando pánico y en algunas veces caos, como se dio en las tiendas, mercados, farmacias, hospitales, ferreterías y supermercados; generando un desabastecimiento de los productos.
Debemos recalcar que el profesional de la comunicación debe ser objetivo, preciso y neutro, más en algunas coberturas, se expresaron sus emociones, rompieron en llanto frente a lo que ocurría en la realidad. En las distintas ciudades se visualizaban los cadáveres, incineraciones y a cientos de infectados que acechaba este mortal virus.
- Situación del Ecuador en la pandemia
El acceso a la información se vio limitada, en especial en las ruedas de prensa, los datos oficiales ya no se los ofrecía con frecuencia a los medios. Los temas de salud pública, números de contagios y fallecidos se manejaron a través del Comité de Operaciones de Emergencia (COE), Municipios y gobiernos locales.
El COVID-19, fue declarado como pandemia desde el quince de marzo del 2020 a nivel mundial, para lo cual se resumen cronológicamente los acontecimientos más relevantes
que se dieron desde su inicio en el Ecuador, hasta el proceso de vacunación de la primera dosis a nivel país.
EL RIESGO DE SER PERIODISTAS ANTE ESTA EPIDEMIA.
Se conoció el caso de Augusto Itúrburu, periodista deportivo que laboraba en el diario El Telégrafo en la ciudad de Guayaquil. Cubrió la rueda de prensa del caso cero por COVID-19 en Ecuador, además, debió hacer el informe periodístico del partido de fútbol entre Barcelona Sporting Club y el Independiente del Valle, por la Copa Libertadores, lugar que se convirtió posteriormente en uno de los focos de mayor contagio en la ciudad de Guayaquil.
María Gabriela Carpio, se contagió con el virus, en el medio de comunicación que laboraba, estuvo muy grave y superó la enfermedad después de varios días de incertidumbre.
Félix Tanguila, a través de la radio comunitaria Jatari Kiwcha, era el encargado de hacer las traducciones al kiwcha de la información sobre el COVID-19.
Andreina Laines, periodista de un noticiero, fue despedida. Su familia contrajo COVID-19 y su padre falleció por el virus.
El periodista Luis Cheme, fue notificado de que fue cancelado laboralmente, ya que el diario El Telégrafo se encontraba en proceso de liquidación. Más de 500 empleados en los medios de comunicación, fueron despedidos en época de pandemia.
Las organizaciones y medios de comunicación enviaron un pronunciamiento al Comité Interinstitucional para la Protección de Periodistas y los Trabajadores de la Comunicación (CIPPTC), sobre la falta de condiciones para ejercer el trabajo periodístico, así mismo la de proteger los derechos laborales y estar vigilantes de los procesos de despido ante el Ministerio de Trabajo (Fundamedios).
No hubo respuesta a este escrito, por lo que algunas organizaciones se unieron para solventar gastos de alimentación, medicamentos, para los compañeros periodistas y su equipo de apoyo en la comunicación, que sufrieron la emergencia sanitaria en Guayaquil.
Así mismo se dio apoyo emocional a periodistas que se enfrentaron a la enfermedad, a la muerte de familiares y colegas, a sobrellevar largas jornadas de su labor, al manejo de la presión y sobretiempo y al confinamiento sin remuneración en algunos casos.

-Algunos de los periodistas fallecidos en el Ecuador
Al inicio de la emergencia, a los miembros de los medios de comunicación les entregaron material de protección como guantes, mascarillas y/o alcohol para que realicen las coberturas periodísticas. Un 38% recibió esta dotación diaria mientras que el resto la recibió una sola vez o semanalmente, lo cual incrementó las posibilidades de contagio y muertes.
Los periodistas afirman haber estado expuestos a lugares con alta carga viral como hospitales o protestas sociales. Estos datos ya alertan sobre la necesidad de que los empleadores cumplan con proporcionar las medidas de bioseguridad y pueden conectarse con la cifra de colegas fallecidos, que hasta la fecha suman por lo menos 18, según la organización Fundamedios.
La evidente preocupación por la salud mental, desencadenó el estrés, el miedo y la angustia, incentivados usualmente por la idea de no poder desconectarse de las noticias, el exceso de horas de trabajo, la reducción de sueldos y la incertidumbre laboral.

Pocas veces, como en estas épocas, los medios de comunicación fueron tan importantes y consultados, con audiencias que superaron records y credibilidad, sin embargo, se han visto perjudicados por la crisis que tuvo y tiene alcances globales. La agitación acelero un fenómeno vigente: la migración al mundo digital, a través del internet, el celular y los ordenadores de la población mundial.
Los grandes medios, las poderosas cadenas informativas incrementaron sus audiencias y se encontraron con información veraz, confiable, con análisis de calidad, contenido de servicio y muy cercanos para contar las historias de la gente de a pie.
Las visitas a las plataformas digitales aumentaron, así como se multiplicaron los contagios. La historia indica que ante fenómenos como la pandemia del COVID-19, los medios han sido el refugio natural de lectores, internautas, ávidos de información certera.

- Periodistas internautas.
Encuestas a nivel mundial revelaron que la mayoría de las personas cree que los medios de comunicación han ayudado a entender la crisis. Según de análisis de estudios sobre la pandemia los medios han tomado sobre las redes sociales en un alto porcentaje.
Tal ha sido la fuerza de la prensa, que un periódico de gran tiraje como el Estado de Sao Paulo, obligó a ir a la justicia, al Presidente del Brasil, Jair Bolsonaro, conminándolo a entregar los resultados de 3 exámenes de coronavirus, que se negaba a proporcionarlos.
En definitiva, la prensa hablada, escrita, televisada y de medios digitales han luchado denodadamente para combatir la desinformación. De allí que confiando en la prensa que se maneja con la verdad (no todos), las suscripciones digitales se dispararon para tener audiencias extraordinarias. Por ejemplo, Spotify, Netflix, fueron de los primeros que mostraron el camino, de allí que sus lectores y seguidores se encolumnaron dispuestos a pagar por contenidos de calidad.
Las líneas editoriales, el periodismo de investigación, ahora robustecido por el de datos, los comunicadores especializados en temas de salud y ciencia, científicos y eminencias del mundo de la salud (OMS) han jugado un papel decisivo para proveernos de información verificada, así como también su experiencia y sabios conocimientos, ayudaron en alto grado a desmentir y rechazar contundentemente cuando aparecían fakenews (infodemia), mentiras que confundían y desinformaban a la población, como videos y apariciones de individuos anónimos, convertidos en profetas de la información.
El notable aumento en audiencias, simbolizan un reconocimiento a su gravitación y penetración. Esto constituyó como un sello de calidad que jerarquiza lo importante, desecha lo secundario y descarta el sensacionalismo. Estos aspectos son los grandes instructores de la agenda informativa.

La dinámica de trabajo de periodistas y medios se vio reflejada en tiempo real del desempeño de medios, que trabajaron incansable 24/7; veinte y cuatro horas del día y los siete días de la semana, cubriendo hechos en el lugar de la noticia, sea en hospitales, clínicas o en las calles.
La crisis permitió encontrar iniciativas digitales como el zoom que paso a ser una brillante oferta periodística con entrevistas en tiempo real. Historias de la gente, su situación en diversos lugares, vivencias de corresponsales en diferentes puntos del planeta, que informaban como la estaban pasando acompañados de videos e imágenes.
El conectarse con sus seres queridos fue un bálsamo para la humanidad, así como enterarse de la pérdida de un familiar o amigo arrogo momentos de honda tristeza. En esta pandemia la información fue un auténtico tsunami. Sin embargo, ante demasiada toxicidad, plataformas como Netflix, YouTube y DisneyPlus, que alcanzó 50 millones de abonados a solo cinco meses de su lanzamiento, trajeron distracción y la comunidad pudo desconectarse del duro confinamiento por el coronavirus.
El experto en comunicación digital, José Rivera, asegura que el Internet es una ventaja en las prácticas periodísticas, y en la actualidad aún más, porque permitió que las coberturas se centren en la virtualidad y que la información se genere más rápido. Afirma así que “el proceso informativo cambió completamente” (J. Rivera, comunicación personal, 18 de septiembre del 2020)
Es evidente que la vida después de la pandemia ya no será la misma y las prácticas periodísticas se han tenido que adaptar a la nueva normalidad.
La inmediatez y la coyuntura de esta crisis, definitivamente marcará un precedente en el país. En la actualidad, meses después, la situación no ha mejorado. Los periodistas aún se encuentran desafiando al virus en primera línea para cubrir los hechos. A esto se le suma la precariedad laboral y la disminución de salarios.
- La comunicación como trinchera ante el poder.
Para finalizar, tenemos que admitir que vivimos momentos turbulentos y de cambios vertiginosos, pero el futuro trae soluciones que en el camino nos pueden llevar a la otra normalidad. Nosotros como comunicadores tenemos que hacer un periodismo creíble, con información equilibrada y verificada, con valores fundamentales para ser los informantes del mañana, capaces de enfrentar todas las vicisitudes que nos depara el futuro. Los periodistas en un inicio enfrentaron las guerras en el frente de batalla, hoy nos tocó luchar ante una pandemia, y quizá en pocos años la devastación del mundo.
Estamos en enero del 2022 y tenemos para hablar del COVID-19 por un buen tiempo.

- Síntomas y prevención del COVID-19
















